miércoles, 28 de julio de 2010

COMO SE TRATA Y SE CONTROLA EL ASMA??


El asma es una enfermedad prolongada que no tiene cura. El objetivo del tratamiento del asma es controlar la enfermedad. El buen control del asma logrará lo siguiente:
• Prevenir los síntomas crónicos y molestos, como la tos y la dificultad para respirar
• Disminuir la necesidad de usar medicinas de alivio rápido (ver más adelante)
• Ayudarle a mantener los pulmones en buen funcionamiento
• Permitirle mantener sus niveles normales de actividad y dormir toda la noche
• Prevenir ataques de asma que lo obliguen a ir al servicio de urgencias o lo hagan hospitalizarse para recibir tratamiento
Para lograr esta meta usted debe colaborar activamente con su médico con el fin de controlar su asma o el asma de su niño. Los niños de 10 años o más y los más pequeños que puedan hacerlo también deben participar activamente en el cuidado de su enfermedad. Participar activamente en el control del asma implica colaborar con el médico y con otros profesionales que forman parte del equipo que lo atiende para crear y seguir un plan de acción contra el asma. Esto significa evitar los factores que puedan provocar el asma y tratar otros problemas de salud que puedan interferir con el control del asma.
Un plan de acción contra el asma le sirve de guía para tomarse sus medicinas correctamente, evitar los factores que empeoren el asma, estar al tanto del nivel al que está controlada la enfermedad, responder a las crisis de asma y buscar atención médica de urgencias cuando sea necesario.
El asma se trata con dos tipos de medicinas: medicinas de control a largo plazo y medicinas de alivio rápido. Las medicinas de control a largo plazo sirven para disminuir la inflamación de las vías respiratorias y prevenir los síntomas del asma. Las medicinas de alivio rápido o "de rescate" alivian los síntomas de asma que aparezcan. El tratamiento inicial que usted reciba para el asma dependerá de la gravedad de su enfermedad. El tratamiento de seguimiento dependerá de qué tan bien esté funcionando su plan de acción en cuanto a controlar los síntomas y prevenir los ataques de asma. El nivel de control del asma puede variar con el tiempo y depender de cambios en el medio ambiente de la casa, la escuela o el trabajo que puedan alterar la frecuencia a la que usted está expuesto a los factores que le empeoran el asma. Es posible que el médico necesite aumentarle la medicina si el asma no está controlada.
Por otra parte, si el asma está bien controlada durante varios meses, el médico puede disminuirle la medicina. Estos ajustes para aumentar o disminuir la medicina lo ayudarán a mantener el mayor control posible con la menor cantidad necesaria de medicina. El tratamiento del asma en ciertos grupos, como los niños, las mujeres embarazadas o las personas en las que el ejercicio provoca el asma, deberá ajustarse para que se amolde a las necesidades de estas personas.

COMO SE DIAGNOSTICA EL ASMA


Comienza con una evaluación del cuadro clínico, la historia familiar y antecedentes de riesgo o crisis anteriores tomando en consideración el tiempo de evolución del cuadro y las crisis. La mayoría de los casos de asma están asociados a condiciones alérgicas, de modo que diagnosticar trastornos como rinitis y eczema conllevan a una sospecha de asma en pacientes con la sintomatología correcta: tos, asfixia y presión en el pecho. El examen físico por lo general revela las sibilancias que caracterizan al asma. Es importante evaluar si el paciente ya recibió algún tratamiento antes de la consulta médica, así como los eventos desencadenantes de la crisis.
El examen físico es vital, a veces no da tiempo examinar con detalle, sin embargo se perciben las características sibilancias a la auscultación. En algunos casos severos, la bronco obstrucción es tal que se presenta un silencio auscultatorio, sin embargo, el resto de la clínica es tan florida por la incapacidad respiratoria que el diagnóstico no amerita la percepción de sibilancias para el tratamiento de estas crisis severa de asma. Esa angustia y sed de aire puede indicar una crisis severa que amerita tratamiento de rescate inmediato para revertir el bronco espasmo antes de continuar con el examen físico detallado. La inspección del tórax puede mostrar tiraje o retracción subcostal o intercostal. Las dimensiones del tórax en pacientes asmáticos crónicos varían en comparación con niños no asmáticos, característico el aplanamiento costal. La inspección puede revelar detalles al diagnóstico, como el descubrimiento de dermatitis alérgicas, conjuntivitis, etc.
Existen varios exámenes que ayudan al diagnóstico del asma, entre ellas pruebas de función pulmonar, pruebas de alergia, exámenes de sangre, radiografía del pecho y senos paranasales

QUE ES EL ASMA???


El asma es una enfermedad crónica del sistema respiratorio caracterizada por vías aéreas hiperreactivas (es decir, un incremento en la respuesta bronco constrictora del árbol bronquial). Las vías aéreas más finas disminuyen ocasional y reversiblemente por contraerse su musculatura lisa o por ensanchamiento de su mucosa al inflamarse y producir mucosidad, por lo general en respuesta a uno o más factores desencadenantes como la exposición a un medio ambiente inadecuado (frío, húmedo o alergénico), el ejercicio o esfuerzo en pacientes hiper-reactivos, o el estrés emocional. En los niños los desencadenantes más frecuentes son las enfermedades comunes como aquellas que causan el resfriado común.
Ese estrechamiento causa obstrucción y por tanto dificultad para pasar el aire que es en gran parte reversible, a diferencia de la bronquitis crónica donde hay escasa reversibilidad. Cuando los síntomas del asma empeoran, se produce una crisis de asma. Por lo general son crisis respiratorias de corta duración, aunque puede haber períodos con ataques asmáticos diarios que pueden persistir por varias semanas. En una crisis severa, las vías respiratorias pueden cerrarse tanto que los órganos vitales no reciben suficiente oxígeno. En esos casos, la crisis asmática puede provocar la muerte.
El asma provoca síntomas tales como respiración sibilante, falta de aire (polipnea y taquipnea), opresión en el pecho y tos improductiva durante la noche o temprano en la mañana.5 Entre las exacerbaciones se intercalan períodos asintomáticos donde la mayoría de los pacientes se sienten bien, pero pueden tener síntomas leves, como permanecer sin aliento -después de hacer ejercicio- durante períodos más largos de tiempo que un individuo no afectado, que se recupera antes. Los síntomas del asma, que pueden variar desde algo leve hasta poner en peligro la vida, normalmente pueden ser controlados con una combinación de fármacos y cambios ambientales pues la constricción de las vías aéreas suele responder bien a los modernos broncodilatadores.